El total de kilómetros recorridos es un punto esencial a tener en cuenta a la hora de comprar un coche de segunda mano. Puede proporcionar una idea de la vida útil y el estado general del automóvil. Este detalle es muy relevante, pero tampoco podemos dejarnos engañar por él.
No solo hay que tener cuidado con los estafadores que trucan el cuentakilómetros para aparentar menos desgaste. Hay que tener en cuenta una serie de factores, para poder interpretar qué kilometraje es adecuado. Un número más bajo no siempre es síntoma de ser una mejor elección. Si vas a comprar un coche de segunda mano, sigue leyendo para asegurarte de tomar la mejor decisión.
1El mantenimiento es igual de importante que el kilometraje
El primer aspecto a considerar es el mantenimiento y el estado del vehículo. Algunos propietarios son meticulosos en el cuidado de sus coches, conservando todos los recibos de mantenimiento y realizando revisiones regulares. En contraste, otros propietarios solo prestan atención a los problemas cuando las luces de advertencia del tablero empiezan a parpadear.
Al elegir entre dos coches con una diferencia de kilometraje de diez o veinte mil kilómetros, es aconsejable seleccionar el que tenga un mejor historial de mantenimiento. Un coche bien mantenido, aunque tenga más kilómetros, suele ser una opción más confiable y duradera.