Los aranceles propuestos por el expresidente de Estados Unidos sobre los vehículos fabricados en China, Canadá y México tienen potencial para alterar significativamente el panorama del mercado automotriz en el país. Según un análisis de Jato Dynamics, esta medida podría impactar hasta el 20% de las ventas de automóviles en territorio estadounidense.
El contexto de los aranceles en el mercado automotriz
Con la llegada de las nuevas políticas comerciales, el mercado automotriz estadounidense se enfrenta a un escenario incierto. A medida que se acerca la fecha límite para la implementación de los aranceles sobre importaciones provenientes de Canadá y México, los analistas están observando de cerca las cifras de ventas. En el último año, Estados Unidos contabilizó 16,1 millones de vehículos ligeros nuevos, donde un 61% de ellos fueron fabricados localmente.
Sin embargo, el imán de la producción extranjera sigue siendo fuerte. Las importaciones de vehículos de estos tres países han aumentado un 7% anual, alcanzando 2,9 millones de unidades. Esto indica que la dependencia del mercado estadounidense hacia las manufacturas extranjeras es notable, y los aranceles podrían causar un impacto devastador.
«La imposición de aranceles a socios comerciales cercanos tendrá un gran efecto en la industria automotriz de América del Norte», comenta Felipe Muñoz, analista global de Jato Dynamics. Este fenómeno es especialmente preocupante si consideramos que, en 2024, estos tres países representaron el 18% de las ventas totales de vehículos nuevos en Estados Unidos.
México: Un pivote en la producción automotriz
La relevancia de México en el mercado automotriz
México se ha consolidado como el segundo país que más vehículos nuevos vende en Estados Unidos. En 2024, se registraron más de 2,19 millones de vehículos ligeros vendidos, lo que supone un 14% del mercado total. Esta cifra es sorprendente, sobre todo si se compara con el crecimiento modesto de 1,7% en las ventas de vehículos fabricados en Estados Unidos.
El fortalecimiento de México como centro de producción es innegable. Volkswagen, por ejemplo, obtiene casi la mitad (44%) de sus ventas totales en Estados Unidos de este país. Además, otros fabricantes como Stellantis, Nissan, Mazda, Honda y Ford también dependen de las plantas mexicanas para abastecer el mercado estadounidense.
La baja de la relevancia de Canadá en el mercado
La tendencia a la baja en las importaciones canadienses
La situación de Canadá es, sin embargo, muy diferente. Mientras México se fortalece, Canadá sufre una notable disminución en su influencia en el mercado automotriz estadounidense. En 2024, Canadá fue el quinto mayor país de origen de automóviles vendidos en EE. UU., y se vendieron más vehículos de la Unión Europea que de Canadá.
Este decrecimiento es especialmente pronunciado en el caso de marcas como Toyota y Stellantis, donde solo el 18% y el 14% de sus vehículos vendidos en EE. UU. eran de origen canadiense, respectivamente. Ford, por su parte, se muestra aún más dependiente de la producción local, con solo un 5% de sus vehículos vendidos en EE.UU. procedentes de plantas canadienses.
El rol de la Unión Europea y China
El mercado automotriz europeo
A pesar de las amenazas de aranceles, los datos de Jato Dynamics muestran que las ventas de vehículos ligeros provenientes de la Unión Europea a Estados Unidos alcanzaron más de 820.000 unidades en el último año, superando las ventas de vehículos canadienses. La mayoría de estas ventas proceden de fabricantes alemanes como Volkswagen, Mercedes-Benz y BMW, que combinados representan el 73% del total.
Esto evidencia que, si bien Canadá ha visto caer su influencia, la Unión Europea sigue siendo un jugador importante en el mercado automotriz estadounidense. En este contexto, el grupo Geely, propietario de Volvo Cars, reportó la venta de 135.300 vehículos, de los cuales 110.000 se originaron en la UE.
Las perspectivas para China
Por su parte, las importaciones de vehículos chinos siguen presentando un panorama complicado. A pesar de las restricciones absurdas y la cuota de mercado marginal, Estados Unidos solo adquirió 56.800 vehículos fabricados en China en 2024, un 0,35% del total. Las severas restricciones impuestas a estos productos automotrices resaltan la complejidad del comercio automotriz para este país.
Muñoz añade que, “aunque resulta difícil prever los próximos movimientos del comercio, los aranceles actuales son un indicativo claro de que la administración está tomando un camino más restrictivo”.