En un movimiento innovador que podría marcar un antes y un después en el sector del transporte urbano, Cabify ha lanzado una iniciativa que va más allá de ofrecer simples desplazamientos. La empresa ha comenzado a equipar algunos de sus vehículos con desfibriladores externos automáticos (DEA), dispositivos capaces de salvar vidas en situaciones críticas.
Esta medida no solo refuerza el compromiso de Cabify con la seguridad de sus pasajeros, sino que también cumple otra función más que importante, como es posicionar a la compañía como pionera en la integración de soluciones médicas en el ámbito de la movilidad urbana.
1Colaboración estratégica para una movilidad más segura

La implementación de desfibriladores en los vehículos de Cabify es resultado de una colaboración con Proyecto Reanimación, una sociedad fundada en 2012 por profesionales de la salud, incluyendo cardiólogos, anestesistas y médicos de unidades de cuidados intensivos. Esta alianza busca mejorar la seguridad de los usuarios y fomentar la concienciación sobre la reanimación cardiopulmonar (RCP), contribuyendo a generar una cultura global de prevención en la sociedad.
El proyecto piloto se ha iniciado en la ciudad de Madrid, donde cinco vehículos de la flota de Cabify han sido equipados con desfibriladores de última generación. Además, diez conductores han recibido formación especializada en RCP y primeros auxilios, asegurando que estén preparados para actuar eficazmente en caso de una emergencia médica durante el servicio.