Hemos hablado hasta la náusea del Porsche 959 y prometemos seguir hacciéndolo porque se trata de un modelo verdaderamente único, uno de los más importantes en la historia de su fabricante y, por supuesto, en la de los automóviles deportivos.
Aunque su historia es de sobra conocida, conviene recordar que el Porsche 959 se desarrolló bajo la reglamentación de los Grupo B, tomando el 911 como punto de partida. Su motor bóxer de seis cilindros rebajaba su cilindrada a los 2.849 centímetros cúbicos pero recibía la ayuda extra de dos turbocompresores que le permitían desarrollar 450 CV y 500 Nm.
En 1986, cuando el Porsche 959 se lanzó al mercado, eran cifras muy serias, si bien Porsche llegó a ofrecer incluso una versión ‘S’ (que no tenía denominación como tal) en la que se reemplazaban los turbocompresores por otros de mayor diámetro para alcanzar los 530 CV, una preparación que no encontraremos en esta unidad.
En cualquier caso, los clientes del Porsche 959 podían elegir entre las versiones Komfort y Sport. Las primeras eran realmente el acabado estándar, mientras que las segundas estaban aligeradas, prescindían del aire acondicionado, el equipo de sonido, aislamiento acústico y la compleja suspensión activa introducida por este modelo. Con todo ello y a pesar de instalar una jaula anti-vuelco, el Porsche 959 Sport era un centenar de kilos más ligero que la versión Komfort.
Así es esta exclusiva unidad del Porsche 959
En total, entre 1986 y 1988 se fabricaron 292 unidades del 959. Fueron ensambladas por Karosserie Baur, en Stuttgart (Alemania), y de todas ellas sólo 29 unidades correspondieron a la especificación Sport. Posteriormente, entre 1992 y 1993 Porsche fabricará artesanalmente ocho unidades adicionales del 959, pero esta nueva serie “de continuación” recurriría íntegramente a las especificaciones Komfort.
Así que si el Porsche 959 ya es una rara avis independientemente de su configuración, las versiones Sport son auténticos unicornios, y uno de estos unicornios acaba de salir a subasta en Miami (EE. UU.) de la mano de RM Sotheby’s.
Acabado en Grand Prix White (los 959 Sport estaban disponibles únicamente en este color y en el icónico Guards Red), el decimosexto Porsche 959 Sport construido fue vendido directamente desde fábrica a Werner Funk de La Jolla. Funk era un cliente VIP de Porsche, ya que había sido jefe de un equipo de carreras norteamericano con apoyo de fábrica. Nacido en Alemania, se había mudado a EE. UU. en 1978 y había fundado un puñado de empresas exitosas relacionadas con el mundo del automóvil.
Ahora bien, dado que los Porsche 959 nunca se homologaron para poder circular legalmente en EE. UU., Funk pidió que le entregaran su flamante Porsche 959 Sport directamente en Stuttgart, lo disfrutó durante unas pocas semanas y lo vendió a través del especialista Graber Ferrari, en Suiza, en 1989.
Eso sí, antes de desprenderse del coche, alquiló un circuito en Francia donde disfrutó de su 959 Sport en su elemento, turnándose también al volante de un Ferrari F40 y un 288 GTO. Las fotos de archivo documentan este inolvidable día con tres de los mejores superdeportivos de la época. Funk cuenta que recorrió alrededor de 160 kilómetros con el coche en la pista y recuerda “lo divertido que fue”.
Parece ser que, tras este dinámico comienzo, la vida del Porsche 959 Sport cambió radicalmente. De acuerdo con la casa de subastas, el coche permaneció en Suiza durante la mayor parte de su vida, y la documentación archivada en el helvético Porsche Zentrum Schinznach Bad muestra que el vehículo recibió algunos trabajos mecánicos en el motor y la caja de cambios, así como reparaciones en el ABS y el diferencial de deslizamiento limitado en 2008.
Otras facturas archivadas documentan el cuidadoso mantenimiento al que fue sometido en Suiza hasta 2015, año en que fue exportado a Italia. Más tarde, se enviaría a Suecia y volvería a Italia, donde permanecería hasta que finalmente se exportó a los Estados Unidos.
Este Porsche 959 Sport puede ser tuyo
Este Porsche 959 Sport ha ocupado un lugar de honor en la colección de Porsches de su actual propietario, que lo ha conservado en estado de concurso. Además, su odómetro muestra, además, solamente 3.757 millas (6.046 km) en el momento de su catalogación, lo que lo hace aún más atractivo.
RM Sotheby’s espera recaudar entre 5,5 y 6,5 millones de dólares por él (redondeando, de 5.250.000 a 6.200.000 euros). Parece una cifra bastante elevada si tenemos en cuenta que en su momento costaba en torno a 300.000 euros (o 50 millones de pesetas), pero es difícil predecir el resultado.
En los últimos 20 años se han subastado cerca de 60 ejemplares del Porsche 959, cuyos precios solían rondar el millón de euros hasta que desde finales de 2021 su demanda ha crecido enormemente, en gran medida por la posibilidad de circular con él legalmente en EE. UU., donde además hay menos unidades por no haberse vendido allí originalmente.
Lo cierto es que los mejores ejemplares han alcanzado cifras que rondan los dos millones de euros, por lo que resulta difícil pensar en que este Porsche 959 Sport va a conseguir triplicar esos registros. En cualquier caso, un 959 prácticamente a estrenar es algo que no se ve todos los días, así que… quién sabe.