El casco es mucho más que un accesorio obligatorio para circular en moto: es tu principal aliado en seguridad. Según la Dirección General de Tráfico (DGT), un casco en buen estado puede reducir hasta en un 44% las lesiones en la cabeza en caso de accidente. Pero para que cumpla su función de manera efectiva, es esencial que reciba el mantenimiento adecuado.
Aunque los cascos no tengan fecha de caducidad, con el tiempo pierden su capacidad de protección debido al desgaste de sus materiales. La exposición al sol, golpes, humedad o incluso una limpieza inadecuada pueden afectar su estructura y reducir su eficacia. ¿Cómo alargar su vida útil sin comprometer tu seguridad? En este artículo, te damos todos los consejos.
3Limpieza adecuada: sin productos agresivos

El mantenimiento del casco y la seguridad también pasan por la limpieza. Algunos químicos pueden deteriorar sus materiales, por lo que es importante utilizar productos específicos. No uses nunca limpiadores de cristales o productos abrasivos, ya que podrían dañar tanto la superficie del casco como su estructura interna.
Para limpiarlo correctamente, utiliza un paño suave con agua y jabón neutro. Si el interior es desmontable, lávalo según las indicaciones del fabricante para evitar la acumulación de malos olores y bacterias. Recuerda secarlo completamente antes de volver a usarlo; hazlo también si has sudado mucho o se ha mojado con la lluvia.