La firma de Gaydon sorprendió al mundo entero cuando en el Salón del Automóvil de Frankfurt del año 2009 presentó su impresionante Aston Martin Rapide, una extraordinaria berlina capaz de combinar confort y altas prestaciones como pocos automóviles en el mundo. Detalles como su precio o su exclusividad lo convirtieron en un vehículo de nicho del que no se construyeron un desmesurado número de ejemplares en los 10 años que duró su vida comercial. Sin embargo, esta unidad que tienes delante de tus ojos es mucho más singular que el resto de sus hermanos.
Primero porque esta criatura no se conoce con el nombre de Aston Martin Rapide, sino que fue bautizado como Jet 2+2. Segundo porque se trata del único en el mundo que luce una carrocería de corte Shooting Brake. Y tercero porque fue diseñado y construido por el artesanal carrocero italiano Bertone en el año 2013, justo un año antes de su quiebra.
Bertone dio vida a este Aston Martin Rapide único en el mundo
Semejante maravilla de la ingeniería nació por la perseverancia de Barry Weir, un apasionado y coleccionista de modelos de la firma británica, quien directamente plasmó en una servilleta y a mano alzada su criatura, para luego pedir al carrocero italiano su construcción artesanal sobre la base de un Aston Martin Rapide. Todo ello para conmemorar los 60 años de colaboración entre Bertone y Aston Martin, e inspirándose en el maravilloso Aston Martin DB4 GT Jet del año 1961.
Fueron tres meses y medio los necesarios para pulir del diseño final de este Jet 2+2, que finalmente fue presentado en el Salón del Automóvil de Ginebra del año 2013. Tal fue la aceptación de esta criatura que ambas compañías se animaron a construir nueve ejemplares más para ofrecer a sus clientes más inconformistas. Sin embargo, Bertone se declaró en bancarrota meses antes de que se pusieran manos a la obra.
Bertone utilizó aluminio y carbono en su construcción
Para transformar una berlina de cuatro puertas como el Aston Martin Rapide en este Shooting Brake, los artesanos de Bertone tuvieron que efectuar diferentes cambios en la carrocería como alargar su techo, crear unos nuevos pilares traseros… Pero todo ello sin desvirtuar la imagen de semejante criatura, además de que se utilizaron aluminio y fibra de carbono en la construcción de esa artesanal carrocería, en la que la parte posterior cambia de forma drástica si se compara con el vehículo ‘donante’.
Además de todos esos componentes para pasar de berlina a Shooting Brake, los maestros de Bertone tuvieron que idear unos nuevos pilotos posteriores LED que se conectan por medio de una delgada línea iluminada, así como se decantaron por utilizar un techo panorámico que se puede pasar de opaco a translúcido con tocar un botón. Y así inundar de luz un interior donde abunda el suave cuero Cream Truffle y Obsidian Black con los que ese original Aston Martin Rapide abandonó la factoría de Gaydon.
Como los demás Aston Martin Rapide esconde un 6.0 V12 atmosférico
Otro de los detalles que hace especial a este sensacional Jet 2+2 es que los artesanos de Bertone modificaron por completo sus asientos traseros, los cuales ahora se pueden plegar de forma totalmente electrónica para ampliar la capacidad de su maletero y multiplicar la funcionalidad de un Aston Martin único en el mundo.
Donde no hay cambio alguno respecto al resto de los Aston Martin Rapide es en la mecánica, porque bajo el capó delantero de este maravilloso Jet 2+2 se esconde el mítico bloque AM11 V12, precisamente un corazón 6.0 V12 atmosférico capaz de proporcionar 476 CV de potencia a 6.000 rpm, así como 600 Nm de par motor a 5.000 rpm. Esas cifras son enviadas en exclusiva a sus dos ruedas traseras por medio de un cambio automático Touchtronic, que no es otra cosa que un ZF con seis velocidades.
Dore & Rees se encarga ahora de buscarle un nuevo hogar
A pesar de todos los cambios en el diseño, el peso se mantuvo prácticamente fiel al original con los 1.990 kilos que dicen pesa este maravilloso Jet 2+2, una criatura que puede acelerar de 0 a 100 km/h en solo 5,3 segundos y superar la barrera de los 300 km/h de velocidad punta.
Por si todo esto no fuera suficiente, son los especialistas de Dore & Rees quienes ahora han sacado a subasta este impresionante y exclusivo automóvil, que a lo largo de sus 12 años de vida tan solo ha recorrido 24.169 millas (38.900 kilómetros). Cierto es que no dan grandes detalles sobre su historial de mantenimiento o de propietarios, pero lo que está claro es que hacerse con un vehículo tan preciado y exótico, sobre todo por el detalle de estar firmado por la mítica Bertone, harán que no sea nada barato.
Fotos: Dore & Rees