La peatonalización de barrios en Madrid siempre ha sido tema de debate. Mientras algunas zonas reciben con entusiasmo la transformación en espacios más amigables para peatones, otras encuentran en estas reformas un motivo de conflicto y frustración. En San Pol de Mar, la peatonalización que debía mejorar la calidad de vida ha terminado por generar un laberinto de tráfico que tiene a los vecinos en pie de guerra.
El proyecto pretendía dar un giro a la movilidad del barrio. Pero las consecuencias de las obras no han sido todo lo positivas que se esperaba: han generado atascos, retrasos en el transporte público y una movilidad interna cada vez más complicada. Ahora, los residentes del barrio exigen soluciones inmediatas.
5El Ayuntamiento de Madrid, abierto al diálogo

El malestar vecinal ha llegado a oídos del Ayuntamiento de Madrid, que da una de cal y una de arena. Aunque la vicealcaldesa, Inma Sanz, ha asegurado que escucharán las quejas de los residentes y reconocido que las obras pueden generar molestias, también ha defendido que todas las peatonalizaciones llevadas a cabo por el equipo de José Luis Martínez-Almeida han sido un éxito.
Por ahora, no se contempla una posible reversión del proyecto. Sin embargo, los vecinos esperan que, al menos, se implementen medidas para paliar los actuales problemas. Mientras tanto, el barrio de San Pol de Mar en Madrid sigue inmerso en un laberinto urbano que, lejos de mejorar la calidad de vida, genera un caos que nadie vio venir.