Los coches nuevos han experimentado una revolución tecnológica en los últimos años. Equipados con avanzados sistemas electrónicos, asistentes de conducción y motores más eficientes, los vehículos actuales ofrecen un nivel de seguridad y confort que era impensable hace apenas una década. Sin embargo, no todo es positivo en esta evolución. A medida que la tecnología avanza, también lo hacen los problemas mecánicos y electrónicos, y los coches fabricados en 2024 parecen estar mostrando una preocupante tendencia: más del 50 % de ellos presentan averías graves en sus primeros meses de uso.
El informe más reciente sobre fiabilidad vehicular ha puesto en alerta a los propietarios de coches nuevos. Las estadísticas reflejan que la incorporación de nuevas tecnologías, sumada a una fabricación más ligera y al uso de materiales menos resistentes, está provocando fallos prematuros en varios componentes esenciales. Entre las averías más frecuentes se encuentran problemas en el sistema de inyección, fallos en la electrónica del motor y averías en la caja de cambios automática. Todo esto pone en jaque la fiabilidad de los modelos más recientes y podría traducirse en altos costes de reparación a corto plazo.
4La importancia del mantenimiento preventivo
Ante este panorama, la mejor estrategia para evitar problemas graves es llevar a cabo un mantenimiento preventivo riguroso. Aunque muchos conductores confían en los intervalos de servicio recomendados por los fabricantes, lo cierto es que en algunos casos es necesario adelantar ciertas revisiones para evitar averías costosas. Por ejemplo, cambiar el aceite y los filtros con mayor frecuencia de la recomendada puede ayudar a prolongar la vida útil del motor y la transmisión.