Los colores de Volkswagen abandonan los nombres incomprensibles para adoptar otros 100 % descriptivos. Es algo que no debería ser noticia, pero lo es. Si entras en el configurador de Volkswagen España y eliges un Volkswagen Polo Life –por poner un ejemplo– podrás optar por la pintura básica “Tirando a Beige” o por otras opcionales como “Blanco, y punto”, “Azul eléctrico”, “Gris grisáceo”, “Negro Oscuro”, Plata plateado” o “Rojo, rojo”, mientras que en el resto del mundo encontrarás los colores “Ascot Grey” (el color estándar), “Pure White”, “Reef Blue”, “Smokey Grey”, “Deep Black”, “Reflex Silver” o “Kings Red”.
Hablando del tema de los colores de Volkswagen con los responsables de la marca en un reciente encuentro con motivo de la presentación dinámica del nuevo Volkswagen Tiguan, nos comentan que la idea surge tras detectar que algún cliente no está satisfecho con su nuevo vehículo tras haberlo encargado en un determinado color (en concreto un tono de azul) y encontrarse un vehículo con una tonalidad más cercana al verde.
Esa discrepancia entre los nombres de los colores, designados muchas veces mediante conceptos abstractos, y la percepción que los clientes tienen realmente de los colores de los coches es la que motivó al equipo de márketing de Volkswagen España a replantear la idoneidad de los nombres oficiales de los colores.
El origen de los nombres de los colores de Volkswagen en España
Así, el Volkswagen T-Cross es en realidad la punta de lanza de esta iniciativa en la que los nombres de los colores de Volkswagen intentan ser más descriptivos y menos abstractos. Su color básico –originalmente Grape Yellow o Amarillo Uva– se traduce en España como “Amarillo Chillooón”, una descripción mucho más acertada para un color realmente vibrante.
Pero lo cierto es que, aunque no es habitual que las filiales cambien los nombres oficiales de los colores elegidos por la empresa matriz, los nombres de los colores de Volkswagen no son inamovibles. En Reino Unido, por ejemplo, ese Amarillo Uva del T-Cross se rebautiza con un acertado Rubber Ducky Yellow o “Amarillo Patito de Goma”.
Y es que la moda de buscar nombres insólitos y llamativos para los colores es lógica si y sólo si esos nombres o esos adjetivos son realmente descriptivos, porque ¿en qué se diferencia un “Kings Red” o “Rojo del Rey” de un color rojo que no sea de la realeza? ¿Es más intenso, más oscuro, más vibrante? Nadie lo sabe. Ese “Kings” al lado del “Red” o “Rojo” no aporta absolutamente nada, y en Volkswagen España se han propuesto acabar con esto; algo que aplaudimos.
Los colores de Volkswagen: ¿El objetivo es definir los colores o crear nuevas “micro-marcas”?
No cabe duda de que hay ciertos nombres de colores que, con el paso del tiempo, han quedado grabados en la memoria de los aficionados más auténticos al mundo del automóvil, como el “Guards Red” introducido por Porsche en 1974 en la gama de su 911, pero no parece sensato querer crear, con cada elementos el vehículo, una nueva marca que nadie va a recordar.
Por eso, esta decisión de llamar a los colores de Volkswagen de una manera puramente descriptiva forma parte, en realidad, de una estrategia consistente en “definir a cada vehículo con su propia personalidad y sus propias características, empezando por su color con un lenguaje claro, sin fisuras y sin ambigüedades. Es el primer paso para generar confianza en un cliente que lo que quiere es disfrutar de su nuevo coche en el color que le gusta, pasarlo en grande al volante, y presumir de él sobre el asfalto”.
Dicho esto, aún hay algunos pasos por andar, ya que no todo el catálogo de colores de Volkswagen es tan claramente descriptivo. Por ejemplo, en el ID. Buzz seguimos encontrando adjetivos ambiguos en colores como el “Energetic Orange” –Naranja Energético– o el “Starlight Blue” –Azul Luz de las Estrellas–, así como descripciones algo rebuscadas como la del “Bay Leaf Green” –Verde Hoja de Laurel–.
Pero, en cualquier caso, el paso adelante dado por la filial española es de agradecer, sobre todo si lo comparamos con otras marcas. Y es que un “Rojo, Rojo” es bastante más descriptivo que un “Rojo Deseo” (de la paleta de Renault), un “Rojo Emoción” (Toyoya), un “Rojo Elixir” (Peugeot), un “Rojo Velvet” (Skoda), un “Rojo Fantastic” (Ford), un “Infra Red” (Kia) o un “Dynamic Red” (MG), por poner sólo unos pocos ejemplos de marcas generalistas.