Conducir con una visión clara es fundamental para la seguridad en carretera. Los reflejos pueden deslumbrarnos y dificultarnos la percepción de otros vehículos, peatones o señales de tráfico. Por eso, muchos conductores recurren a las gafas de sol, un accesorio imprescindible en días soleados. Pero, ¿sabes que no todas son aptas para la conducción?
La Dirección General de Tráfico (DGT) ha establecido normas claras para el uso de gafas de sol al volante, y usar el modelo equivocado podría costarte una multa de hasta 200 €. Para evitar sanciones y, sobre todo, garantizar tu seguridad, es importante que conozcas cuáles están permitidos. En este artículo, te damos todos los detalles.
2El filtro solar: un detalle que marca la diferencia

Uno de los aspectos más importantes al elegir gafas de sol es el nivel de protección solar de sus lentes. Existen cinco categorías de filtros solares, numeradas del 0 al 4, cada una con un grado diferente de absorción de luz. La categoría del filtro determina cuánta luz visible bloquea la lente y si es apta o no para la conducción.
Las de categoría 4, que bloquean hasta un 98% de luz solar, están totalmente prohibidas para conducir: pueden reducir en exceso la visión. Son para condiciones extremas, como la alta montaña o deportes de nieve. Si un agente de tráfico te sorprende con ellas al volante, te expones a una multa de 200 €. Lo adecuado es optar por lentes con filtros de categoría 2 o 3, que ofrecen una protección adecuada sin comprometer la visión.