El debate está sobre la mesa: si un vehículo no puede circular por las restricciones de las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE), ¿debe seguir pagando el impuesto de circulación? Para muchos conductores, la respuesta sería un rotundo «no». Sin embargo, la realidad es muy distinta y ha generado gran controversia entre los propietarios de los vehículos afectados.
La postura de la DGT sobre el Impuesto de Vehículos de Tracción Mecánica (IVTM) es clara. Aunque el coche no pueda moverse dentro de ciertas áreas urbanas, sigue siendo apto para circular por otras vías y, por tanto, no está exento de la obligación fiscal. Pero, ¿es justo? En casos así, ¿no debería existir alguna compensación? En este artículo, lo analizamos.
1Obligado a pagar el impuesto, aunque no puedas circular
Según la Dirección General de Tráfico (DGT), el impuesto de circulación se debe pagar obligatoriamente mientras el vehículo esté dado de alta. El tributo no depende de si puede circular por todas las vías o no, sino de si está registrado en Tráfico. Un argumento que choca con la lógica de muchos conductores, que consideran injusto tener que pagar por un coche que no pueden usar en su propio municipio.
La única forma de evitar el pago es dando de baja el vehículo, pero ello impide que se pueda utilizar en otras vías. La alternativa, por tanto, no es viable para quienes necesitan el coche fuera de las zonas restringidas. Ante esa situación, los propietarios se encuentran atrapados en una disyuntiva injusta: ¿pagar por un vehículo que no pueden usar libremente, o prescindir por completo del coche?