El debate está sobre la mesa: si un vehículo no puede circular por las restricciones de las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE), ¿debe seguir pagando el impuesto de circulación? Para muchos conductores, la respuesta sería un rotundo «no». Sin embargo, la realidad es muy distinta y ha generado gran controversia entre los propietarios de los vehículos afectados.
La postura de la DGT sobre el Impuesto de Vehículos de Tracción Mecánica (IVTM) es clara. Aunque el coche no pueda moverse dentro de ciertas áreas urbanas, sigue siendo apto para circular por otras vías y, por tanto, no está exento de la obligación fiscal. Pero, ¿es justo? En casos así, ¿no debería existir alguna compensación? En este artículo, lo analizamos.
2El impacto de las ZBE en los conductores

Las normativas en política medioambiental implicaron la creación de las Zonas de Bajas Emisiones, áreas diseñadas para reducir la contaminación y mejorar la calidad del aire en las ciudades. Sin embargo, pese a sus beneficios, las ZBE también han generado infinidad de inconvenientes para miles de personas que dependen de sus vehículos para desplazarse y no pueden permitirse cambiar de coche.
El problema es aún más grave en aquellas ciudades en que la red de transporte público no es suficiente. Para muchos ciudadanos, el coche no es un capricho, sino una necesidad; pero las restricciones y la obligación de seguir pagando un impuesto por un vehículo que apenas pueden usar han despertado un profundo malestar entre los afectados.