La Inspección Técnica de Vehículos (ITV) es un trámite obligatorio para todo automóvil que circule por nuestras carreteras, y las motos no son una excepción. Sin embargo, no todas están en las mismas condiciones para superarla sin problemas. Según los últimos datos, los ciclomotores de más de 10 años presentan un índice de rechazo cada vez mayor.
¿Por qué estos vehículos tienen tantas dificultades para aprobarla? La respuesta está en varios factores que afectan a su estado, desde el desgaste de los componentes hasta un mantenimiento insuficiente. En este artículo, analizamos los principales motivos por los que tu moto podría no pasar la ITV a la primera y qué puedes hacer para evitarlo.
3Problemas en el sistema de alumbrado y señalización

El segundo motivo de rechazo en la inspección es el mal estado del sistema de alumbrado y señalización de la moto, que supone el 26,9% de los defectos graves detectados. Faros en malas condiciones, intermitentes que no funcionan o pilotos traseros fundidos son fallos aparentemente menores, pero que impactan directamente en la seguridad vial.
Antes de acudir a la estación de ITV, revisa todas las luces de la moto y reemplaza las bombillas que no funcionen. Comprueba también que los intermitentes parpadean correctamente y que no haya fallos en el sistema eléctrico que puedan afectar a la visibilidad de la moto en la carretera.