Alquilar un coche es una de las mejores maneras de descubrir un país a tu ritmo. Sin embargo, no todas las carreteras europeas son igual de seguras ni la experiencia de conducción es siempre placentera. La calidad de las vías, la siniestralidad y los precios de alquiler pueden convertir el viaje en un auténtico quebradero de cabeza.
A continuación, te presentamos los diez países europeos en los que conducir un coche de alquiler puede ser más problema que ventaja. Si estás planeando un viaje a alguno de estos destinos, después de leer este artículo quizás quieras considerar otras alternativas de transporte.
4Italia: caos y precios elevados

Italia es de los países más maravillosos y el destino soñado por muchos, pero conducir por su territorio puede ser una auténtica pesadilla. Sus más de 2.900 accidentes por millón de habitantes y su tráfico desordenado, especialmente en las grandes ciudades, hacen que alquilar un coche en el país transalpino no siempre sea la mejor opción.
Pese a sus buenas carreteras (4,39), los altos precios de alquiler (desde 24 €/día) y la dificultad para encontrar aparcamiento pueden hacer que prefieras moverte en transporte público. Sobre todo en ciudades como Roma, Nápoles o Milán, donde el tráfico puede ser caótico y agresivo, con motocicletas zigzagueando entre los coches y una señalización y conductores que a veces dejan mucho que desear.