La labor de vigilancia y control del tráfico por parte de la Dirección General de Tráfico (DGT) incluye diversas herramientas, entre las cuales destacan los radares móviles de la Guardia Civil de Tráfico. Estos vehículos camuflados son una de las estrategias utilizadas por las autoridades para detectar infracciones sin ser fácilmente identificados por los conductores. Pero, ¿cómo son por dentro estos radares móviles y qué dispositivos utilizan para llevar a cabo su función?
3Aquí se ubica la Guardia Civil de Tráfico
La Guardia Civil no suele revelar públicamente los lugares exactos donde se sitúan con sus radares móviles, pero se sabe que prefieren estacionarse en arcenes, cunetas u otros lugares estratégicos donde se espera que los conductores superen los límites de velocidad. Además, suelen establecerse después de puentes o tras las biondas del quitamiedos, aprovechando la geografía de la carretera para ocultarse de la vista de los conductores.
Con la introducción de los dispositivos veloláser, que se caracterizan por su reducido tamaño y mayor dificultad para ser detectados, la labor de detección de infracciones se ha vuelto aún más efectiva y discreta. En resumen, los radares móviles de la Guardia Civil de Tráfico son una herramienta importante en la vigilancia y control del tráfico en las carreteras españolas. Equipados con tecnología avanzada y estratégicamente ubicados, estos vehículos camuflados contribuyen a fomentar la seguridad vial y a hacer cumplir las normas de circulación para garantizar un viaje más seguro para todos los usuarios de la vía.