Es probable que el legendario Shelby Cobra sea uno de los vehículos más carismáticos del mundo, pero en realidad semejante criatura que ahora mismo tienes delante de tus ojos es uno de los más especiales jamás construidos por la compañía americana. No en vano esta criatura es una de las cinco que se fabricaron en su día especialmente para competir en carreras de aceleración de forma oficial.
Y es que de las instalaciones del fabricante americano tan solo salieron cinco unidades del Shelby Cobra equipadas con el corazón V8 de 289 pulgadas cúbicas (4,7 litros), el cual estaba oficialmente aprobado para realizar carreras de la Asociación Nacional del Hot Rod (NHRA). Pero las mejoras no solo afectaban al corazón de estas criaturas, sino que también fueron equipados con unos amortiguadores de Koni fabricaba para la ocasión, un eje trasero con una relación modificada para potenciar la aceleración, semiejes reforzados, neumáticos Goodyear de competición…
Este Shelby Cobra llevaba la mejor preparación para su 4.7 V8
Aquellas criaturas de los Shelby Cobra recibían el apellido Dragonsnake, además de que esos bloques de 289 pulgadas cúbicas se podían solicitar en tres etapas diferentes. La primera de ellas apostaba por un único carburador de cuatro cuerpos, mientras que la segunda etapa sumaba otro carburador extra. Sin embargo, este Shelby Cobra Dragonsnake que ahora mismo tienes delante de tus ojos se sabe que es el único que salió de fábrica con la Stage III.
De ahí que el corazón V8 que esconde este Shelby Cobra Dragonsnake con el número de chasis CSX2427 utilice nada menos que unos carburadores cuádruples firmados por el especialista Weber. También se sabe que fue el único de los cinco ejemplares que fue adquirido por un cliente privado, que no fue otro que Don Reimer de Gettysburg, Pensilvania. Fue quien encargó semejante maravilla a finales del verano de 1964.
Acabado en el mismo color amarillo que su Thunderbird
Poco después este Shelby Cobra Dragonsnake llegó al concesionario Adams County Motors Corporation con una brillante carrocería de color amarillo, la cual hacía juego con el Ford Thunderbid que Reimer y su hermano pequeño Mike utilizaban para arrastrar del remolque donde viajaba de carrera en carrera esta criatura.
Precisamente con Mike al volante, este Shelby Cobra Dragonsnake tuvo grandes éxitos en carreras de la serie A/Modified y AA/Modified Production, aunque no tuvo el privilegio de ser el más veloz de su clase puesto que no contaba con el respaldo oficial que Shelby American si daba a las otras cuatro unidades que ensambló y que llevó a las pistas de Estados Unidos.
Por este Shelby Cobra podrían pagar más de 1,5 millones
A mediados de los años ‘60 se pagaron 9.000 dólares por este impresionante Shelby Cobra Dragonsnake (8.695 dólares por el coche y 305 dólares en impuestos). Sin duda era una suma importante hace 60 años. Tan importante como la que los especialistas de Mecum esperan recaudar con su subasta el próximo 18 de mayo. Y es que se habla de que podrían llegar a pagar entre 1,5 y 1,7 millones de dólares, cuantía que puedes traducir como entre 1,4 y 1,58 millones de euros al cambio actual.