Podría parecer que el mercado no necesita otro SUV de entre 4,35 y 4,40 metros. Si buscamos modelos con este tipo de carrocería que se sitúen 10 centímetros arriba o abajo de los 4,385 metros que mide el Opel Frontera, encontramos más de medio centenar de alternativas. Pero su versatilidad y, sobre todo, su precio, le sitúan en una posición privilegiada; especialmente si hablamos de la versión eléctrica, cuyo precio parte de los 24.500 euros.
El Opel Frontera se sitúa a caballo entre el Mokka (4,15 metros) y el Grandland (4,65 metros). Podríamos entender que se trata de un reemplazo del Crossland (4,21 metros), si bien es claramente más grande que aquel. Lo que está claro es que este SUV nace con vocación de vehículo popular, tanto en su versión eléctrica como en sus variantes híbridas.
Tres opciones mecánicas para el Opel Frontera
El Opel Frontera está disponible con una única carrocería, dos configuraciones para el interior, dos equipamientos, dos conjuntos de opciones y tres sistemas de propulsión. La gama arranca con una variante híbrida ligera de 100 CV que se pondrá a la venta el mes que viene. A continuación se ofrece el mismo sistema de propulsión, pero con 136 CV. Finalmente, hay una versión 100 % eléctrica de 113 CV y batería de 44 kWh, que más adelante se ofrecerá también con una batería algo más grande.
En todos los casos, hablamos de un modelo de tracción delantera (no hay prevista ninguna variante 4×4) desarrollado sobre la plataforma modular CMP de Stellantis, si bien en el caso de las variantes eléctricas habría que hablar de la SCP o Smart Car Platform. Así, el Opel Frontera comparte arquitectura y cadena cinemática con los Citroën C3 Aircross, C3, e-C3 y Fiat Grande Panda, así como con varios modelos específicos para mercados de Asia y Sudamérica.
Se trata, en todos los casos, de vehículos de vocación popular, por lo que hay que tener en cuenta que el nuevo Opel Frontera no tiene en realidad nada que ver con aquellas dos anteriores generaciones del todoterreno Opel Frontera, que era en realidad una adaptación del Isuzu MU, fabricado en Luton (Reino Unido) entre 1992 y 2004, con su tracción total conectable, su reductora, su robusto chasis de largueros y sus auténticas capacidades off-road.
Así va el Opel Frontera
Nos ponemos a los mandos del Opel Frontera en el sur de Mallorca. Comenzamos con la versión híbrida de 136 CV en acabado básico Edition. Con él circularemos durante apenas 20 minutos por los alrededores de Santa Ponça, un recorrido que nos permite comprobar que el conocido sistema híbrido ligero de Stellantis se adapta bien al nuevo SUV, como a tantos otros modelos del grupo, si bien nos da la sensación de que su electrónica lleva a cabo estrategias específicas, circulando con frecuencia a tan bajas revoluciones que se producen ciertos “temblores” y manteniendo encendido el motor térmico durante más tiempo que en otros modelos probados con este sistema.
En cualquier caso, se trata de una primera aproximación con vehículos de preserie que nos deja una grata impresión. Nos gustan la postura al volante y el confort de las plazas delanteras, muy lejos de lo que uno esperaría de un modelo low cost. También nos agrada encontrar un amplio espacio para las piernas de los ocupantes en el asiento trasero.
El Opel Frontera híbrido (no así el eléctrico) se ofrecerá, asimismo, con tres filas de asientos, convirtiéndose en el modelo de siete plazas más compacto del mercado, si bien no había unidades con esta configuración entre los vehículos que pudimos probar en esta primera toma de contacto.
El Opel Frontera 100 % eléctrico
En un “segundo asalto” probaremos la versión 100 % eléctrica del Opel Frontera. En este caso, se trata de una unidad con el acabado superior (GS), con el que recorremos alrededor de 125 kilómetros por diversos tipos de carreteras del sur de la isla tras salir de nuestro punto de partida con la batería cargada y devolver el vehículo en el mismo lugar con una carga del 44 %, lo que difícilmente nos hubiera permitido recorrer más de 220 kilómetros en condiciones reales, lejos de los 305 km homologados.
En nuestra toma de contacto, calculamos un consumo de unos 18 kWh/100 km, muy cercano al consumo homologado, si bien no tenemos la información del consumo medio en el ordenador de a bordo, que sólo nos muestra la distancia recorrida y el porcentaje de batería disponible en números enteros.
Se trata, en cualquier caso, de un consumo lógico para un SUV practicando una conducción normal que en momentos puntuales es algo más ágil de lo habitual para poder hacernos una idea de las capacidades dinámicas del vehículo.
En este sentido, encontramos un producto muy satisfactorio. Las suspensiones contienen las inclinaciones de la carrocería, no son especialmente bruscas (como ocurre con otros modelos eléctricos) y transmiten mucha información al volante de lo que ocurre entre las ruedas y el la carretera; para algunos conductores, puede que incluso transmitan “demasiada” información, ya que apenas filtran las vibraciones de alta frecuencia, algo que a mí personalmente no me incomoda en absoluto.
También la frenada regenerativa está correctamente integrada. Es posible elegir entre dos niveles de retención (Drive y Comfort), si bien en ambos la retención es bastante suave. No hay programas específicos de conducción (que tampoco hacen falta), y el vehículo ofrece un dinamismo superior a lo que sugiere su potencia máxima.
En este sentido, cabe mencionar que aunque el bastidor acepta de buen grado una conducción dinámica, no es su manera “natural” de circular, con un pedal del acelerador que ofrece una respuesta más suave en la primera parte de su recorrido y algo de “latencia” tanto en la respuesta al acelerador como en la retención misma del motor, a fin de hacer la conducción más progresiva y amable.
Con todo ello, estamos ante un eléctrico asequible y versátil, al que no se le puede pedir más por lo que cuesta. Hay que tener en cuenta que su batería no nos permitirá hacer viajes largos sin tener que parar frecuentemente a recargar, pero por lo demás este Opel Frontera es un perfecto coche para todo que ofrece una interesante alternativa a las propuestas más asequibles del mercado.