Uno de los mayores retos del coche eléctrico es la recarga de sus baterías. Mientras que en un automóvil “térmico” podemos llegar a cargar hasta 80 litros de gasolina por minuto con un surtidor convencional (dependiendo de la presión y el tipo de boquerel), los coches eléctricos con mayor velocidad de recarga alcanzan tasas de 350 kW. Esto, traducido en tiempo, supone que podemos llenar un depósito de combustible en menos de un minuto, mientras que difícilmente recargaremos una batería en menos de media hora.
Traducido en kilómetros de autonomía, la cosa no mejora para el coche eléctrico. Ese minuto de repostaje en un coche de gasolina podría darnos para recorrer más de 1.300 kilómetros (estimando un consumo de 6,0 l/100 km), mientras que un minuto de recarga a 350 kW nos daría 5,8 kWh, con los que recorreríamos apenas 39 kilómetros (estimando un consumo de 15 kW/100 km).
¿Y si pudieras recargar tu coche eléctrico en cinco minutos?
El fabricante chino BYD ha anunciado que instalará cargadores de más de 1.000 kW para una nueva generación de coches eléctricos. Concretamente, pretende instalar más de 4.000 de estos cargadores con una potencia máxima de 1.360 kW en China, lo que permitirá que los coches eléctricos se cargaran casi tan rápido como los de gasolina.
Con 1.360 kW, se podrían recargar 22,7 kWh en un apenas un minuto, lo que permitiría recuperar más de 150 kilómetros de autonomía (estimando el mencionado consumo de 15 kWh/100 km) en un solo minuto, una cifra que acercaría mucho la velocidad del “repostaje” del coche eléctrico a la de los automóviles con motor de combustión.
Obviamente, crear unos cargadores extremadamente potentes y conectarlos a la red es una cosa, pero aprovechar esta capacidad de carga en un coche eléctrico es el verdadero desafío. Para hacerlo, es necesario disponer de una tecnología que soporte este enorme flujo de energía, algo que pensábamos que tardaría años en llegar pero que BYD promete haber desarrollado y poner en el mercado de manera inmediata.
Los BYD Han L y Tang L serán los primeros coches eléctricos de recarga ultrarrápida
Lejos de limitarse a teorizar, en BYD han puesto nombre y apellidos a su recarga ultrarrápida. Se llama Super e-platform, y de lo poco que sabemos sobre ella es que requiere chips de carburo de silicio para la electrónica de potencia y baterías de LFP (litio-hierro-fosfato), además de emplear máquinas eléctricas (motores) de última generación.
Los primeros modelos en estrenar esta avanzada tecnología son el BYD Han L y el BYD Tang L, dos vehículos de gama alta y gran tamaño que se lanzan inicialmente en el mercado chino pero que podrían llegar a Europa próximamente.
Justo es decir que los 1.360 kW son el dato de potencia pico, mientras que la potencia nominal de los cargadores sería de 1.000 kW o 1 MW), pero incluso con “sólo 1.000 kW”, el BYD Tang L promete 400 kilómetros de autonomía en sólo cinco minutos, lo que no es exactamente equivalente a lo que se lograría en una gasolinera, pero comienza a acercarse bastante.
BYD habla de una tasa de recuperación de autonomía de hasta 2 kilómetros por segundo ypara su coche eléctrico, así como una recarga de la batería desde el 7 % al 80 % en sólo cuatro minutos. El BYD Tang L promete además ofrecer 1.100 CV y una autonomía de 530 kilómetros.
Todo esto es una gran noticia, ya que parece claro que la densidad energética de las baterías no va a dar un gran salto a lo largo de la próxima década (al menos), así que si no podemos embarcar mucha más energía en los coches eléctricos del futuro más inmediato, por lo menos parece ser que sí vamos a ser capaces de reducir drásticamente los tiempos de recarga, lo que aumentará enormemente la practicidad del coche eléctrico en viajes de largo recorrido.